S.O.S. Adaptaciones reglamentarias nuevas para antiguos problemas

Autor: Alexandre González (MBA Deporte Universidade de Vigo)

Las federaciones de fútbol y tenis se encuentran entre ese grupo de federaciones, que presentan, históricamente, una mayor tendencia al inmovilismo respecto a sus reglamentos de juego. En el primer caso, veremos unas propuestas que afectarían al fútbol base gallego, mientras que el planteamiento del tenis emana de la ITF (Federación Internacional de Tenis), afectando a todos los niveles competitivos, con la mente puesta en la televisión.

La FGF (Federación Gallega de Fútbol) celebró una reunión recientemente, cuya conclusión final es la necesidad de realizar cambios en los reglamentos del fútbol base. Entre las posibles adaptaciones, que entrarían en vigor en la próxima temporada 2017-18, siempre y cuando fuesen aprobadas por la Asamblea, previo análisis del Comité del fútbol base, encontramos propuestas como: congelación de resultados a partir de una cantidad de goles, cambios volantes, eliminar listas de goleadores, ajustar los tiempos de juego a las edades y frenar la violencia en los terrenos de juego en relación a los padres.  Estos cambios para adaptar el balompié a los más pequeños, aunque caminan en la dirección adecuada, son insuficientes, puesto que se han olvidado de otras adaptaciones básicas que respeten el nivel de maduración física y  psíquica de los más pequeños.

En un partido de fútbol-7 de categoría benjamín presenciado recientemente, bastaron 5 minutos, para que uno de los porteros encajara 3 goles de factura similar; imagínense el resultado final del marcador. El delantero, en las 3 ocasiones, tan sólo tuvo que levantar el balón por encima del guardameta, ante la mirada de impotencia de este último. ¿Tan difícil es adaptar las porterías a las medidas antropométricas de los más pequeños? Por otro lado, también es habitual, ver a los jugadores de estas categorías perdidos por el campo o exhaustos, al no poseer todavía el suficientemente desarrollada la percepción y estructuración espacio-temporal en el primer caso, o, por no tener un desarrollo de sus capacidades físicas básicas adecuadas para el terreno de juego. ¿No será necesario reducir las dimensiones de los campos de fútbol en estas categorías? Y cuando hablamos de estas categorías, nos referimos a benjamines  y categorías superiores, puesto que las competiciones regulares de pre-benjamines y biberones, en nuestra humilde opinión, son auténticas aberraciones que nada tienen que ver con el deporte formativo.

Consideramos que no es suficiente eliminar las listas de goleadores tal y como proponen, el enfoque debe ser más integral y orientado a tratar a los niños como tales, y no como adultos en miniatura. Por ello, tendrían que meditar seriamente la desaparición, o al menos, cambiar el enfoque de los suplementos periodísticos que abordan el fútbol base en los distintos medios. No tienen nada que envidiar a Marca. Del mismo modo que el torneo de Brunete, no tiene nada que envidiar a la Champions. ¿Se le puede llamar a esto deporte de base? ¿Están los niños de las categorías de formación preparados y suficientemente maduros para ser tratados de forma similar a las grandes estrellas del fútbol? Entre otras consecuencias, quemar etapas para alcanzar el máximo rendimiento provoca, cada vez, a edades más tempranas, ansiedad competitiva, síndrome de “burn out”, abandono prematuro de la práctica deportiva, etc… Nuestras acciones son como un boomerang, y tarde o temprano se vuelven contra nosotros, para bien o para mal.

En cuanto al tenis, a pesar de que en líneas generales sus reglamentos también son resistentes al cambio, en los últimos años han desarrollado adaptaciones tan brillantes como el tennis 10s de la ITF o el circuito Gadis, iniciativa autonómica de la FGT (Federación Gallega de Tenis). El tennis 10s no es más que la reducción del tamaño de la pista, así como el bote y la velocidad de la pelota, en 3 niveles diferentes, según la edad de los jugadores. Mientras que el circuito Gadis, es una liga regular participativa, no competitiva, para tenistas en formación.

Pero la última y más reciente modificación, introducida en el reglamento por la ITF, y que se aplicará como método de puntuación alternativo la próxima temporada, es la norma FAST4. ¿Qué es esto? De forma resumida, básicamente, se trata de reducir los sets a 4 juegos en lugar de 6; al llegar a 3-3 se jugará un tie-break corto a 5 puntos; desparece el let del servicio (sigue en juego la pelota tras un servicio que toque la red y entre); por último, al llegar a “Deuce” desaparece la ventaja (el ganador del siguiente punto gana el juego). Esta norma FAST4 puede estar bien para categorías inferiores, siempre y cuando los niños disputen más de un partido en la misma jornada, pues se corre el peligro de que con esta norma sean excesivamente cortos. De hecho,  la duración de partidos profesionales de exhibición aplicando el FAST4, oscila entre 30´y 1 hora.

Es un método de puntuación alternativo orientado, a todas luces, a aumentar la tensión de los encuentros y  reducir la duración de los mismos, posibilitando una mayor agilidad y variedad en la programación deportiva televisiva. Los minutos son oro en televisión, y los partidos excesivamente largos perjudican el negocio. Pero, ¿está dispuesto un espectador, tanto en la pista, como a través de su televisor, a pagar por un partido de 30´? Bien es cierto que, tampoco es normal, que la ITF siga anclada en el pasado, disputando al mejor de 5 sets tanto los Grand Slam como la Copa Davis, competiciones que dirige dicha federación. En este sentido, la ATP (Asociación de Tenistas Profesionales), responsable de los Masters 1000, acertó en el 2007, al reducir las finales del circuito de 5 a 3 sets. Es decir, del mismo modo que no es atractivo para un espectador un partido de 30´, tampoco lo es otro de 5 horas. Una buena medida sería aplicar un método de puntuación alternativo, aprobado también por la ITF, y muy extendido en los torneos de Galicia: el “super tie-break” en el 3º set; esto es,  jugar un tie-break a 10 puntos cuando los jugadores llegan al 3º set. La crítica hacia este método, proviene de estudios, que indican relajación al inicio de un nuevo set por parte del tenista ganador del set precedente, lo que provoca cierta ventaja en el “super tie-break” a favor del jugador que se llevó la primera manga.

Lo realmente importante es que las reglas de juego de ambos deportes estén en constante observación y revisión, pero, de todas estas adaptaciones y propuestas, ¿cuáles se harán firmes en el futuro? Toca esperar.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/deportes/2016/11/15/congelacion-resultados-futbol-base/0003_201611G15P45992.htm

http://www.tennisplayandstay.com/tennis10s/overview.aspx

http://www.fgtenis.net/arbitraje/publicaciones/itf-reglas-tenis-2016-nuevo-tanteo-fast4-92393.html

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Una reflexión más sobre la Agenda 2020 y los JJOO

Autor: Cristina Alonso Teixeira (MBA Deporte Universidade de Vigo)

Las dimensiones que actualmente han tomado los JJOO, en todas las direcciones, hace que sea necesario profundizar en variables diversas del panorama social, político y económico que se interrelacionan con lo estrictamente deportivo de este evento. Para desarrollar de forma breve y ordenada el razonamiento voy a estructurar este comentario por partes: introducción, austeridad, subsedes, modalidades deportivas y conclusión.

Las empresas deportivas necesitan de otras empresas para producir su producto u output, ya que es un bien peculiar. El potencial del producto deportivo (en este caso los JJOO) es infinito, incluso para las empresas anexas que se benefician de él. Esto lo sabe el COI y lo utiliza para beneficiar sus intereses. En la actualidad son pocas las organizaciones que tienen el poder de llevar su producto de un lugar a otro. El Comité Olímpico Internacional tiene el monopolio de los JJOO que generan millones de beneficios de forma directa e indirecta, además de ello posee la potestad de elegir la ubicación donde se va desarrollar el evento deportivo. Esto, sin duda alguna, le confiere un poder que ninguna otra empresa deportiva posee.

Teniendo en cuenta el artículo sobre el que nos basamos y la Agenda 2020 podemos pensar que la candidatura de una futurible ciudad olímpica vendrá financiada por el sector público (principal promotor de deporte e general) más la aportación del COI. Actualmente es indudable que la moderación económica debe primar en cualquier contexto y más en aquellos en los que no repercute directamente en el producto final. Es decir, una candidatura fallida a los JJOO no puede costar millones, porque ni tienes el producto asegurado ni la vas a recuperar, por lo menos a corto plazo. Esto le sucedió a Madrid en las últimas dos candidaturas a las que se presentó, donde se invirtieron a fondo perdido más de 25 millones de €. La capital española en las últimas dos candidaturas no salió elegida y permitirme decir que coincido plenamente con el artículo que nos atañe. El motivo de la desestimación de la candidatura fue la austeridad planteada por los españoles frente a la “exoticidad” de Japón. Sabiendo que lo que inclino la balanza fue el derroche y la pompa de los japoneses ¿os creéis que la austeridad es un objetivo para el COI?

Por otro lado está la problemática de la visión (licita o no) de los JJOO como un negocio cuando en la idea original de Pierre de Coubertin ni siquiera aparecía esa connotación. Yo me pregunto ¿hasta qué punto deben ser los JJOO un negocio? Rentabilidad si pero, ¿a qué precio? Al de dejar a personas sin hogar, el de hacer nuevas villas, estadios, circuitos… cuando hay un alto porcentaje de gente en el país por debajo del umbral de la pobreza. Sí señores/as, esto está sucediendo y el ejemplo más reciente son los juegos de Brasil. Ahora se plantean como objetivo la austeridad tanto en las candidaturas como en el propio evento, un poco irreal ¿no?

Otra de las cuestiones planteadas en la Agenda 2020 y reflejada en el artículo es la posibilidad de establecer subsedes en otros países. La idea de diversificar el producto en sí no está mal si se considera que el objetivo es hacer llegar los beneficios a más territorios y por tanto, redistribuir los costes. Pero también se puede ver desde la óptica de conseguir en general más beneficio. Particularmente, se me hace raro que le “den” los JJOO a Madrid y las subsedes estén en Gibraltar, Andorra o Lisboa. En este caso creo que la balanza se inclina de manera estrepitosa hacia el lado puramente económico dejando lo deportivo en un segundo plano.

Es muy importante tener en cuenta el papel que juegan las federaciones internacionales, así como la pirámide territorial descendente en la planificación y desarrollo de los JJOO. A estas entidades privadas, con funciones públicas, les interesa que se incluyan más modalidades deportivas para obtener mayor peso en la parte alta de la pirámide. Querría incluir un “agente” importante en esta reflexión: el aficionado. Con más modalidades deportivas (pensemos en deportes como el rugby o el surf) más aficionados que quieren tu producto, es decir aumentas la cuota de mercado. A más cuota de mercado, más entrada de dinero por la vía tradicional SSSL pero también por el modelo contemporáneo MCMMG. En definitiva más beneficios.

La sociedad actual ya tiene interiorizado que las decisiones de grandes eventos y elección de sedes están relacionadas con la economía y con la diplomacia. Por tanto, el interés deportivo pasa a un segundo plano. Desde el punto de vista del aficionado como grupo de interés es necesario mantener una imagen de adaptación constante al entorno y puede que sea lo que se intenta desde el COI, pero es necesario que las ideas y propuestas se confirmen con hechos.

 

Bibliografía:

COI. Agenda 2020. Recuperado de: https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&ved=0ahUKEwjKgtfP8JHQAhWDVRoKHbtjDd4QFggkMAE&url=http%3A%2F%2Fwww.estudiosolimpicos.es%2Findex.php%2Fcomponent%2Fphocadownload%2Fcategory%2F1-descargas%3Fdownload%3D12%3Ala-agenda-2020-el-exito-la-mejor-razon-para-el-cambio&usg=AFQjCNGOYRwpC_BcQYOYN8GEjP5Dp6CvwA&sig2=1bshHIGI2tWSaPnvQdXDmQ&cad=rja

  • Articulo al que se hace referencia en el texto:

Sánchez, P. (2015). Economía, política y algo de deporte: pongamos que hablo del COI.  Recuperado de: https://mbadeporte.wordpress.com/2015/01/23/economia-politica-y-algo-de-deporte-pongamos-que-hablo-del-coi/

DEPORTE FEDERADO: QUO VADIS?

Autor: Patricio Sánchez (SETrg & GEN)

logodeportesPocos sectores como el deporte han experimentado un crecimiento y diversificación semejante a lo largo de las dos últimas décadas.  La generalización de la práctica deportiva y la socialización de sus actividades han hecho del fenómeno deportivo una auténtica industria con un futuro prometedor.

Este imparable dinamismo de todas la dimensiones deportivas acarrea inevitables consecuencias que hacen que algunos de los pilares sobre los que se sustentaba el deporte se encuentran hoy en día en entredicho.  Es este el caso del conocido como deporte federado que se basa en la existencia de un ente regulador, organizador y promotor (las federaciones deportivas).  Hasta hace poco tiempo era impensable realizar alguna actividad deportiva considerada “de nivel” sino era bajo el auspicio federativo.  En muy poco tiempo, la realidad ha evidenciado situaciones bien diferentes, sobre todo en lo referente al deporte popular y de aficionados donde proliferan, cada vez más, eventos deportivos que se desmarcan del control federativo.

En nuestro entorno, las autoridades públicas han sido conscientes de esta circunstancias y así, por ejemplo, la nueva ley del deporte de Galicia contempla de manera explicita esta circunstancia al hablar de eventos deportivos “aquellas actividades deportivas organizadas al margen de las federaciones deportivas y del resto de organizadores de competiciones oficiales”.  Las empresas de servicios y de ocio amplían su oferta de actividades y en ellas es muy frecuente que el deporte juegue un papel fundamental.  Todo esto lleva a que el público destinatario sea cada vez más exigente y el propio mercado, mediante un perfecto mecanismo darwiniano de selección, se encarga de evidenciar las actividades deportivas de interés y las que no.

Llegados a este punto, cabe preguntarse cuál debe ser el papel de las federaciones deportivas en este escenario. ¿Cuál es el futuro inmediato que les espera? ¿Cómo deben responder a las demandas de esos usuarios deportivos cada vez más exigentes? ¿En qué posición las va a dejar el mercado?

Pues bien, como firme defensor del papel que las federaciones deben jugar en la organización institucional del deporte creo importante señalar una serie de aspectos imprescindibles para la modernización y adaptación a estas nuevas reglas del mercado.  De su cumplimiento (o no) dependerá su propia continuidad y existencia, concretándose en los tres requisitos siguientes:

  • excelencia técnica
  • diversificación del mercado
  • autonomía económica

A la hora de “competir” en la nueva realidad deportiva, el principal potencial que pueden exhibir las federaciones es ser los mejores en todo aquello que tenga que ver con la práctica deportiva.  Esa debe ser su principal fortaleza y para ello el punto de partida debe ser un refuerzo de actividad formativa para constituirse en el principal referente para el aprendizaje e instrucción de cualquier modalidad deportiva. La investigación e innovación (como en cualquier sector empresarial) debe estar presente de manera muy notable y esto debe verse completado con un aprovechamiento inteligente del know-how adquirido a lo largos de los años de la existencia federativa. En este sentido cabe señalar que la principal herramienta con la que cuentan son los eventos deportivos (a cualquier nivel) y que, por tanto, deben contemplarse y concebirse como herramientas empresariales (y no solo como una obligación deportiva).Otras estructuras federativas con tradición y prestigio tales como los comités arbitrales, las comisiones de dopaje o las escuelas de entrenadores tienen que ser imbricadas en esta nueva concepción aprovechando las oportunidades que le puedan suponer.

El segundo requisito a señalar pone de manifiesto la necesidad de salir o moverse de la cómoda posición conformista que resultaba válida hasta hace no mucho tiempo. Como se señaló con anterioridad, las demandas del mercado se diversifican cada vez más al tiempo que se hacen más complejas.  Esto precisa ser capaz de dar respuesta a estas necesidades con una oferta complementaria que incluya, cuando lo sea preciso, servicios más allá de la práctica deportiva: salud, ocio, recreación, formación, etc.  Y esta diversificación también debe darse dentro la propia oferta deportiva considerada más tradicional.  No se está hablando aquí de nada extraño y tenemos ejemplos cercanos que son buena muestra de lo aquí comentado.  Es este el caso de la segmentación de la licencia deportiva a las necesidades del mercado.  Hoy por hoy la tradicional licencia deportiva de una temporada no resulta válida para muchos demandantes de actividad deportiva y, por ello, es preciso hablar productos del estilo de licencia de día o licencias internacionales.

Finalmente, pero no por ello menos importante, toda esta nueva concepción debe verse reflejada en la salud financiera del ente federativo.  Sin lugar a dudas, el soporte económico por parte de los poderes públicos se verá reducido y las federaciones deben buscar recursos más allá de las arcas municipales, autonómicas o estatales.  El objetivo económico de la autofinanciación no debe ser contemplado como una quimera y los ingresos deben provenir mayoritariamente de sus actividades propias o de la generación de ingresos atípicos. La subvención pública tiene que pasar a ser algo complementario o residual en términos de financiación y para ello nuevamente aquí es necesario contemplar la vertiente económica y empresarial del deporte.  En esta línea, como apunta Javier Sobrino, resulta imprescindible incorporar criterios financieros a la gestión del día a día y establecer procesos de planificación estratégica a nivel federativo.

Ésta es la realidad presente y futura del entramado del deporte federado (y no federado), nos guste o no.  En la medida que nos apuremos a ser conscientes del mismo, a conocer sus necesidades, a aprovechar sus ventajas y a reducir sus inconvenientes, estaremos en mejores condiciones de hacer frente a los apasionantes retos que le aguardan.  Está en la mano de las federaciones deportivas su futuro y, por tanto, a ellas les corresponde guiar su destino y el todos aquéllos que, como yo, creen que el importante rol que pueden jugar.