ADAPTARSE O MORIR

Autor: Mario González Rodríguez (MBA Deporte Universidade de Vigo)

En la senda de lo que Patricio Sánchez planteaba  en la entrada “ECONOMIA, POLÍTICA Y ALGO DE DEPORTE: PONGAMOS QUE HABLO DEL COI” continúo en la misma línea con otra entrada, formulando dos posibles respuestas, que a mi parecer podrían justificar este acercamiento del Olimpo en el que se desenvuelve el  COI a los problemas terrenales que le puedan surgir al país organizador.

A la sazón, se me plantean dos cuestiones: una de ellas, ¿Por qué le preocupa al COI la austeridad? Si el COI como uno de los grandes promotores del evento olímpico no tiene problemas económicos.

El siguiente artículo nos puede ilustrar en este aspecto, desde un punto de vista de la avalancha económica que supone unos Juegos Olímpicos de forma directa y desde otro, cómo los estados (en este caso el español http://www.libremercado.com/2013-03-21/el-coi-y-las-olimpiadas-un-negocio-de-8000-millones-de-dolares-1276485402) se brindan a garantizar el evento, sin que suponga ningún riesgo para el COI. Estas garantías  van más allá de la construcción de instalaciones y equipamientos de dudosa rentabilidad futura, tanto social como económica.  Los poderes públicos españoles sin ir más lejos, para la organización de las Olimpiadas de Madrid se comprometían, por escrito con el COI (ver tabla 3.1 del Dossier Madrid 2020) a muchas otras obligaciones como:

  • Garantizar que no habrá otro evento similar durante las mismas fechas,
  • Proteger todas las marcas olímpicas,
  • Eliminar todo tipo de tasas e impuestos a bienes necesarios para los JJOO o personas que trabajen en los mismos,
  • Asumir el posible déficit del Comité Organizador,
  • Prestación, sin coste, de los servicios necesarios de seguridad y sanidad,
  • Legislación para evitar el ambush marketing (es decir, que las marcas competidoras de los patrocinadores de los JJOO no puedan anunciarse y así se aprovechen de los sponsors que pagan al COI),
  • Control de la publicidad exterior, en el transporte público y en los aeropuertos,
  • Poner a disposición del comité organizador las instalaciones libres de derechos comerciales,
  • Mejoras en la capacidad de las infraestructuras de transporte.

Entonces por qué le preocupa la austeridad a una organización privada, que recibe todas estas ayudas y colaboración públicas de los países que desean ser sedes del evento olímpico.

Y la segunda cuestión, sería:  ?por qué ahora?

Una posible explicación a la primera cuestión podría ser que el COI esté intentando una mejora de su imagen de cara a las sociedades del mundo a través de un restyling, respondiendo a principios de responsabilidad social corporativa y que abarca la sostenibilidad en el sentido más amplio (http://www.eoi.es/wiki/index.php/Desarrollo_sostenible_en_Responsabilidad_Social_y_Sostenibilidad_Empresarial).

Con esta idea del restyling, podríamos formular una hipótesis del por qué ahora. La idea giraría en torno a la sensibilidad de la población con los casos de corrupción en entes tanto públicos como privados, entre los que se encuentra el COI. Esto lo obliga, en el futuro, a dar una imagen de transparencia y preocupación por la situación económica y social de los países organizadores. Esto explicaría también la posibilidad de que los países organizadores puedan introducir disciplinas de mayor arraigo en el programa olímpico, en una concesión de protagonismo. De esta manera mantener su estatus de promotor de este espectáculo que son las Olimpiadas.

Como una adaptación biológica, para garantizar la supervivencia, el COI según las demandas socio económicas mundiales, va ajustando su forma. Y a todo esto, me doy cuenta ahora que no he tocado en ningún momento los valores deportivos, principal objeto de esta organización, ¿por qué será?…

 

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