Subvenciones y clubes de fútbol (Alemania)

Autor: Cristina Alonso Teixeira (MBA Deporte Universidade de Vigo)

Tras analizar la sanción por parte de la Comisión Europea a varios clubes de las ligas españolas de primera y segunda división, vamos a ver qué sucede fuera de nuestras fronteras con el dinero público y los clubes de fútbol. En concreto en este pequeño análisis vamos a ver qué ocurre en Alemania. Antes de comenzar decir que no solo se financia con dinero público el fútbol (sea vía subvenciones, cesión de terrenos u otras modalidades) pero si es el que más noticias acapara.

La liga alemana, presume de estadios llenos (tabla 1) y no sin razón –en parte– no nos vamos adelantar y vamos empezar por el principio. Las ayudas públicas, entiéndase hacia el futbol, en Alemania son algo “normal” o por lo menos más aceptado públicamente que en otros países.

Tabla 1: Media de espectadores en las tres grandes ligas europeas.

Liga Media de espectadores
Bundesliga (Alemania) 42.421
Premier (Inglaterra) 36.452
La Liga (España) 28.168

Fuente: Elaboración propia a partir DPA (2016).

En el caso de la Bundesliga, la financiación pública al futbol principalmente se hace a través de la construcción de estadios y posterior cesión de los mismos a los clubs. El boom en la construcción de estadios tuvo su inicio en la celebración de la XVIII edición de la Copa Mundial de Fútbol en el año 2006. Dicha construcción no ha parado ahí, sino que se ha mantenido hasta la actualidad, construyendo grandes estadios para equipos militantes en divisiones diversas.

La construcción de nuevos estadios en Alemania no está muy bien planificada, lo que hace que la mayoría nazcan como proyectos con un potencial fracaso en la gestión económica. Para ver de manera clara lo anterior no hay nada mejor que poner un ejemplo real: El estado Federal de Baviera y la ciudad donde juega el equipo de futbol SSV Jahn Regensburg financiaron la construcción del estadio de este equipo, de 3ª División (año 2015), que costó 53 millones de euros. Con una media de 3900 espectadores por partido se construye un estadio cuya capacidad es de 15224 asientos. Sin ir más lejos ¿qué va hacer el club para ocupar los 11324 asientos restantes en las siguientes temporadas? Recordando que un estadio tiene costes fijos (mantenimiento, limpieza…) ¿no creéis que la gestión será complicada?

Pues sí, efectivamente, ha sido un desastre hablando en términos económicos. Desde 2015 hay un déficit de 3M€, por temporada, simplemente teniendo en cuenta los costes operativos. Pero esto simplemente es un ejemplo de los muchos que hay. Muchos de estos clubs con estadios sobredimensionados (sea de quien sea la culpa de la planificación) no solo tuvieron o tienen déficit, sino que hay algunos que han tenido que declararse insolventes.

Podemos pensar que el “dueño” del club (mediante concesión) es el último responsable en cuanto a mala gestión de las finanzas, nada más lejos de la realidad, el estadio está construido por fondos públicos. Por tanto ¿Qué sucede cuando el club es insolvente o hay problemas financieros graves? En el caso analizado el estadio está financiado por impuestos de todos los habitantes de Alemania y doblemente por los ciudadanos de Baviera. Una vez se declara la insolvencia, los estados federales (el sector público) tiene que “ayudar” a mejorar la situación. ¿Cómo se suele hacer? Mediante el aplazamiento de alquileres al club o incluso ayudando económicamente a dicha entidad. Por tanto, existe un doble desembolso de fondos públicos para el futbol. En definitiva, se convierte en un bucle de desembolso de fondos muchas veces no recuperables.

La opinión que podamos tener cada uno al respecto de la utilización del dinero público creo que es la mejor conclusión que podemos dar a este pequeño análisis. Para finalizar, que no concluir, os quiero dejar una frase para reflexionar: las ayudas públicas ligadas a salvar productos (en los eventos deportivos: el espectáculo) que ofrecen algo más (por ejemplo: sentimientos) no suelen estar mal vistas por un porcentaje alto de la ciudadanía.

 

Referencias:

Diez, F & Mullor, P. (2016). Las ayudas públicas en el fútbol alemán. DxT. Recuperado de: http://www.revistadxt.com/

DPA. (2016). Bundesliga: mejor media de espectadores en estadios. Diario AS. Recuperado de: http://futbol.as.com/futbol/2016/07/21/internacional/1469104398_393634.html

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¿Golpe mortal a las entidades deportivas modestas?

Autor: Daniel Ortega Brasero (MBA Deporte Universidad de Vigo)

Una vez más el artículo nos da una frase clave: Nuevo golpe a las entidades deportivas modestas.

Y es que no todo puede ser positivo en el mundo deportivo. Así como a un club grande afrontar este impuesto puede suponer agravios, pero sólo eso, para un club deportivo de no tanta importancia o tamaño (ya sea por número de socios o por ratios de solvencia) afrontar este impuesto podría suponer, a medio o largo plazo, un gasto fijo al que hacer frente a muy duras penas. O podría suponer incluso un golpe mortal a la entidad.

Aunque quien hace la ley, hace la trampa, puesto que “las entidades solamente tendrán la obligación legal de presentar las cuentas, no de pagar el Impuesto de Sociedades. Lo pagarían en el supuesto de que hayan llevado a cabo alguna actividad lucrativa. En ningún otro caso.”

De cualquier manera, un poco “chapucero” todo. ¿Es un curso de iniciación a un deporte como el piragüismo, por ejemplo, un acto lucrativo si el club percibe un 50% de lo que se realice por dicho curso? ¿Se tendría en cuenta aquí que dicho ingreso es simplemente para poder hacer al club viable y/o al desgaste que sufran los materiales o las instalaciones? ¿A partir de qué cantidades de dinero se hablaría? Muchas cuestiones por responder. Y para avivar aún más esta polémica una frase del propio artículo que ratifica lo comentado: “Sin embargo, es un tema interpretativo, más propio de un debate jurídico. Los clubes argumentarán que esos ingresos son imprescindibles para la actividad del club y que, por tanto, no tienen ánimo de lucro”.

Sumemos a todo lo anteriormente comentado un nuevo frente que se abre ante la regularización laboral que tendrán que afrontar los clubes, deportistas incluidos, y tendremos un 2015 que se antoja complicado para los clubes más modestos.

Todo sin responder.