La liga BBVA, una liga de desigualdades

La distancia que separa a los grandes dominadores de la Liga BBVA, Real Madrid y Barcelona, del resto de equipos es cada vez mayor. El tan ansiado “balance competitivo*” dista mucho de producirse en la liga española, provocando que para muchos aficionados este dominio esté acabando paulatinamente con el espectáculo de la que era considerada como la mejor liga del mundo. Una de las causas de ese desequilibrio radica en el desigual reparto de los derechos televisivos, motivado en gran medida porque en nuestro fútbol los ingresos son por un único concepto mientras que en otros países dependen de varios factores.

Actualmente, el modelo en España se basa en un reparto centralizado de la venta individual de los derechos televisivos. No obstante, existió un sistema de negociación centralizada que se incorporó al plan de saneamiento del fútbol español, elaborado en 1990, pero que se abandonó por el actual sistema de negociación individual en 1996.

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Mientras que en la Serie A, la Bundesliga y la Premier League, los derechos televisivos se negocian colectivamente, en España, Real Madrid y Barcelona van por su cuenta e ingresaron entre los dos equipos el 46% de los aproximadamente 609 millones de euros de la temporada 2011/2012.

En la liga inglesa, el 50% de lo que ingresan (venta conjunta) se reparte de forma equitativa entre todos los equipos, un 25% en función de los partidos televisados y el otro 25% en función de la clasificación de la temporada anterior. A diferencia de otras ligas, la Premier League obtiene elevados ingresos en derechos internacionales.

En el caso de la Serie A (Italia), la venta colectiva se inició en la temporada 2010/2011. A la hora de realizar el reparto, un 40% del total se reparte de forma igualitaria entre todos los clubs, un 25% en función de la asistencia a los estadios, un 5% a razón del número de habitantes de cada ciudad y el resto en función de criterios deportivos.

En lo que respecta a la liga alemana, se trata de la competición con menos diferencia entre lo que ingresa el primero (Bayern Múnich) y el último (Hoffenheim), según los datos de la temporada 2009/2010. Llegado el momento de efectuar el reparto (primera y segunda división se venden conjuntamente), se tiene en cuenta la audiencia, la clasificación de la temporada pasada y la trayectoria de los últimos cuatro años.

Los más críticos con este sistema aguardan a que dos de los puntos fuertes de la nueva Ley del Deporte 2014 sean cambiar el modelo de reparto de derechos televisivos vigente y vender conjuntamente la primera y segunda división. Los que defienden un cambio de modelo abogan por un sistema más igualitario y un reparto más equitativo de los ingresos. Para ello, el borrador de ley contempla la posibilidad de la entrada de capital extranjero (se alcanzarían unos ingresos totales de 1.000 millones de euros) que ayudaría a paliar los grandes desequilibrios existentes en el fútbol español.

*: Rottenberg (1956): “Es necesario que la distribución del talento sea lo más equitativa posible para generar incertidumbre en el resultado, lo que hará que los consumidores estén dispuestos a pagar por ver un partido”

 

Bibliografía:
Cenizo, N., 2012. Fútbol y tele: España es diferente. El País, 5 de agosto.
ElDesmarque, 2013. Reparto televisivo: batalla ganada por los “rebeldes” a la espera de
la guerra. 2 de julio.
Euros y balones, 2010. El desigual reparto de los derechos de televisión.
Félix Díaz, J., 2013. Los números no engañan: la Liga tiene el peor reparto de derechos
televisivos. El Confidencial, 24 de septiembre.
Gay de Liébana, J.M., 2011. Ingresos TV entre la gallina de los huevos de oro.
González- Martín, T., 2011. Esto no es una Liga, es un duelo. ABC, 1 de septiembre.
Leal, T., 2011. Como se reparte el dinero de la televisión en las ligas más importantes.
Libertad Digital, 9 de septiembre.
Football Economy.com
Transfermarkt.co.uk

Autor: Carlos Gómez Barge

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Evaluación del rendimiento de los equipos ciclistas en el Tour de Francia usando Análisis Envolvente de Datos (DEA)

Resumen y comentario al artículo de  Rogge, N., Van Reeth, D. and Van Puyenbroeck, T. (2013), Performance Evaluation of Tour de France Cycling Teams Using Data Envelopment Analysis, International Journal of Sport Finance, 8, issue 3, p. 236-257.

Interesante trabajo que evalúa la eficiencia de los equipos de ciclismo en el Tour de Francia durante el período 2007-2011. Resaltamos en este comentario aquellas ideas que nos han parecido más relevantes. Todas las citas en este comentario aparecen en el texto comentado.

Los autores comienzan apuntado que hay dos características distintivas hacen el análisis de este tipo de competición ciclista menos sencillo:

a)      En primer lugar, el ciclismo es un deporte en el que un individuo recibe la gloria del equipo.

b)      En segundo lugar, hay muchos premios que se pueden ganar en una carrera de varias etapas como el Tour de Francia.

Por lo tanto, un análisis sobre el rendimiento debe tener en cuenta las múltiples maneras de tener éxito en el Tour, así como los diferentes objetivos que los equipos ciclistas puedan tener. Algunos de los estudios sobre el rendimiento en el ciclismo, como los de Prinz (2005) y Torgler (2007), hacen uso de los datos del equipo, pero sólo como variables explicativas de las actuaciones individuales. Se centran solamente en los tiempos de la clasificación general.

Resulta también interesante la descripción de la competición (Tour de Francia) que hacen. Con 22 equipos participantes, y sólo 5 clasificaciones en juego, las victorias de etapa son muy reñidas. Por lo general alrededor de la mitad de los equipos abandonan el Tour de Francia con las manos vacías.

Los premios por los que se compiten son los siguientes:

–        Maillot amarillo: líder de la clasificación general.

–        Maillot verde: líder de la clasificación por puntos. Corredor que es  capaz de ganar o terminar en las primeras posiciones en las etapas donde la mayoría del pelotón permanecen juntos hasta la meta.

–        Maillot de lunares rojos: mejor escalador en los puertos de montaña.

–        Maillot blanco: corredor con menos de 25 años, que se encuentra en la mejor posición de la clasificación general.

–        Clasificación por equipos: equipo con los 3 corredores mejor situados en la clasificación general.

En función de las posibilidades que tienen los equipos, los autores hacen una clasificación de los equipos.  En primer lugar estarían aquellos que: aspiran a la victoria final (el maillot amarillo) o al menos una posición final importante. Los denominan Equipos clasificación. En segundo lugar, estarían aquellos que compiten por victorias en las etapas que están bien adaptadas para los velocistas y el maillot verde. Serían los Equipos sprint. Finalmente estarían los Equipos mixtos que son los que buscan oportunidades para ganar una etapa de transición o una participación en los premios menores.

Para el DEA consideran como inputs la calidad del equipo medida por el Presupuesto del equipo (entrada de dinero) y los Puntos CQ obtenidos (hasta la fecha del tour) por los  corredores  seleccionados del equipo para participar en el Tour.  Por su lado, la experiencia del equipo se mide por el número total de tours a los que acudieron los corredores seleccionados en años anteriores y la consistencia del equipo, es decir, el número de compañeros que corrieron juntos el Tour anterior.

Merece la pena resaltar que los “equipos de clasificación” tienen un presupuesto del 10% al 15% más alto y también una mayor cantidad de puntos.

Los outputs considerados son: los premios económicos ganados durante el tour, los puntos CQ obtenidos durante el Tour y los premios ganados durante el tour. Aunque no aparece representada en el análisis, existe otra salida que es de especial interés para los equipos ciclistas. La exposición a los medios es muy importante para un equipo ciclista profesional.

A pesar de que los “equipos de clasificación”, en promedio, tienen mejores resultados en términos de eficiencia relativa, habrá diferencias considerables entre los equipos de clasificación, algunos de ellos incluso realizando peores resultados que los otros tipos de equipos.

La principal conclusión del artículo es que los equipos grandes que, de hecho apuntan a los grandes premios, por lo general superan a los otros tipos de equipos, no sólo en términos de eficacia, sino también en términos de eficiencia.

Autores: Alberto Rodríguez Rodríguez y Angel Barajas