¿QUÉ SUCEDE TRAS LA CELEBRACIÓN DE UN GRAN EVENTO DEPORTIVO?


Autor: Carlos Gómez Barge (SETrg)

Una vez que el evento deportivo ha finalizado, la ciudad o la región que lo ha organizado debe hacer balance del mismo. Es necesario plantearse qué elementos se quedan y qué elementos se van de un lugar que, durante unos días, ha sido el foco de atención para millones de personas.

Mientras que en “¿Y después qué? El legado deportivo” se hacía un repaso teórico sobre el concepto del legado deportivo, la continuación del artículo pretende presentar la situación actual de algunas ciudades que en su momento acogieron un evento de talla mundial.

En 1976, la ciudad de Montreal albergó los Juegos Olímpicos que marcaron un antes y un después en la organización de los mismos. Albergar unos JJ.OO. siempre fue motivo de orgullo para el país organizador, pero el elevado déficit alcanzado en esa edición arruinó las finanzas públicas que tuvieron que asumir una deuda que tardó en pagarse treinta años. Incluso se estableció un impuesto especial sobre el tabaco para sufragar los gastos. Los problemas no se acabaron aquí, ya que el estadio olímpico se convirtió en un gigantesco elefante blanco que supone importantes gastos de mantenimiento y cuyo uso es esporádico. Por otra parte, el velódromo se convirtió en un jardín botánico.

En el caso de Sarajevo, los recintos de los Juegos Olímpicos de invierno de 1984 fueron reciclados de la manera más devastadora posible. Durante la guerra de Bosnia, las pistas de bobsleigh se emplearon a modo de trincheras para francotiradores serbios. Los asientos del Zetra Hall (donde se practicaba patinaje de alta velocidad) se utilizaron para construir ataúdes, y después de que el edificio fuese bombardeado y prácticamente destruido, lo que quedó se usó como morgue improvisada.

  Ilustración 1. Pista de bobsleigh en Sarajevo

Ilustración 1. Pista de bobsleigh en Sarajevo

Fuente. El País

 Los Ángeles aprovechó el patrocinio privado para costear los gastos de los Juegos Olímpicos de 1984. El Comité Organizador logró que los juegos no sólo no supusieran una carga para el erario público norteamericano, sino que logró un beneficio económico de 250 millones de dólares. Se trataba del primer resultado positivo obtenido por unos juegos desde 1932. Y lo hizo mediante una fuerte participación de la iniciativa privada que se encargó de la organización, aportó fuertes recursos mediante el patrocinio y los derechos televisivos e incluso construyó por cuenta propia las nuevas instalaciones necesarias de la piscina olímpica y el velódromo.

Poco queda ya de ese triunfo en Los Ángeles. El Estadio de Los Ángeles es la sede del equipo universitario de Fútbol Americano USC Trojans. De las primeras Olimpiadas, el Gran Auditorio Olímpico que se construyó para albergar las competiciones de boxeo es ahora una iglesia que utiliza la comunidad surcoreana. En la década de los años 70 filmaron las escenas de la primera película de Rocky allí. Otra de las edificaciones que han sufrido un cambio sustancial es el estadio de bádminton, reconvertido en el Badminton Theatre; mientras que los pocos resquicios que quedan vivos de los Juegos de 1984 son una serie de murales conmemorativos y que con el tiempo quedaron maltrechos por el desuso y por los graffitis. Actualmente están siendo restaurados.

Y llegaron los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona. Costaron al menos el triple que los organizados en Corea y los ingresos también se incrementaron pero no en tal proporción. Constituyen el ejemplo tradicional de buen legado de un gran evento que sirvió para transformar la ciudad y “abrirla al mar”. Sin embargo, estos Juegos también estuvieron su “lunar” en lo que se refiere a la infrautilización que en los últimos años ha tenido el Estadio Olímpico, sobre todo después de que el R.C.D. Espanyol dejara de disputar sus partidos allí. Parece ser que ahora se quiere instalar un parque temático deportivo en la zona del estadio. Este estadio había sido construido para la candidatura de la ciudad a las Olimpiadas de 1936 (que fueron concedidas a Berlín) y estuvo infrautilizado hasta su reforma para albergar los Juegos Olímpicos de 1992.

Ilustración 2. Palau Sant Jordi, construido para los JJ.OO. de Barcelona 1992

Ilustración 2. Palau Sant Jordi, construido para los JJ.OO. de Barcelona 1992

Fuente. http://www.sitiosdebarcelona.net

 En el caso de Barcelona, muchas de las infraestructuras que se realizaron ya estaban previstas en los planes urbanísticos de hacía 20 años y los Juegos fueron una excusa para llevar a cabo todos esos cambios en la ciudad. Mucha gente destacó la importancia de los Juegos para la ciudad y el país, aunque también hubo personas que se sintieron desplazadas como ciudadanos y que la economía se había estancado después de las Olimpiadas. No obstante, la reacción global es positiva debido a que las mejoras en la ciudad se hicieron en previsión de los Juegos Olímpicos.

Atenas  y los Juegos Olímpicos de 2004 representan, posiblemente, uno de los grandes fracasos post Olímpicos que aún resuena en la memoria colectiva. La gran mayoría de los sitios están cerrados, abandonados y cubiertos de maleza. Los críticos aseguran que tan sólo algunas mejoras en las infraestructuras, como el entonces nuevo tranvía entre el centro y la zona marítima, son el único legado positivo.

Diez años después del arranque de los JJ.OO de Atenas, los escenarios deportivos ya no son lo que eran. El estadio olímpico se utiliza para los partidos de fútbol del AEK de Atenas, lo mismo que el que el estadio cubierto, que se utiliza regularmente por el equipo de baloncesto del Panathinaikos. La piscina olímpica, el velódromo y las canchas de tenis solo sirven de entrenamientos. Las instalaciones de deportes minoritarios, como el vóley playa, el béisbol o el softball han sido abandonadas por el coste que supone su mantenimiento. Una excepción es la sede de bádminton, que ha sido reconvertida en teatro.

 Ilustración 3. Pista de Vóley Playa utilizada en los JJ.OO. de Atenas 2004

Ilustración 3. Pista de Vóley Playa utilizada en los JJ.OO. de Atenas 2004

Fuente. CB24 Noticias Centroamérica

Desde hace diez años, el coste real de los Juegos Olímpicos es objeto de polémica entre los políticos con estimaciones que varían entre 5.000 millones y 27.000 millones de euros. Lo que sí es una cifra indiscutible es que el déficit presupuestario, que en 2002 rondaba el 3,7% del PIB, se disparó en el año olímpico al 7,5% y la deuda estatal subió en un año de 182.000 millones a 201.000 millones de euros.

La cúpula del estadio olímpico de Atenas, diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava, que costó 130 millones de euros, necesita 9,5 millones de euros para los trabajos de mantenimiento necesarios, pero, en tiempos de crisis económicas, las prioridades del Ministerio de Cultura y Deporte son otras.

Los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008 fueron, en su momento, los juegos más caros de la historia con 26.000 millones de euros (Sochi los superó con 36.000 millones). Su gigantismo hacía prever lo peor: la proliferación de los temidos elefantes blancos, instalaciones de alto coste infrautilizadas. Sedes como el campo de béisbol, el canal de piragüismo de Shunyi o el velódromo de Laoshan agonizan vallados y abandonados. El Wukesong del baloncesto se ha convertido en MasterCard Center como cancha de los Beijing Ducks, de giras de la NBA o de conciertos.

Frente al modelo de Londres 2012, con muchas instalaciones reciclables y desmontables, se apostó por sedes fijas. El Estadio Olímpico “Nido” supuso un coste de 360 millones de euros y su mantenimiento alcanza los 8 millones de euros al año. No tiene un uso previsto y en él se montó un festival de nieve, se hizo una Carrera de Campeones de coches de Schumacher y Vettel, se jugaron dos Supercopas de Italia de fútbol, alguna reunión de atletismo, un Brasil-Argentina de fútbol, etc.

El Cubo de Agua ha visto cómo en una de sus alas crecía el parque acuático más grande de Asia mientras que en las piscinas sigue habiendo pruebas de la FINA y en sus trampolines se ha rodado el “Mira Quién Salta” chino. El Estado sigue subvencionando con 1,5 millones anuales esta instalación.

 Ilustración 4. “Nido” de Pájaro y Cubo de Agua en Pekín

Ilustración 4. Nido de Pájaro y Cubo de Agua en Pekín

Fuente. http://www.libremercado.com

No se trata de un hecho aislado ni mucho menos, puesto que los Juegos Olímpicos de invierno de Sochi 2014 han supuesto también una inversión descomunal para organizar un mega evento en un lugar no preparado para ello y de dudosa utilización posterior. Las inversiones totales en infraestructuras para la organización de los JJ.OO. pasaron de los 8.700 de euros en su candidatura de 2007 a una cifra reconocida de 36.000 millones. Los grandes eventos parecen fuera de control, sobre todo desde la fase en la que los candidatos presentan sus proyectos, a lo que finalmente acaba siendo la inversión real su organización. Sochi se están planteando convertir algunas de las sedes de los últimos Juegos en zonas de juego; otras ya se han convertido en centros comerciales o se han cedido a las federaciones rusas de los respectivos deportes.

En los Juegos Olímpicos de Londres 2012 el legado era una parte central de la candidatura. Se centraba en inspirar a la gente joven e incrementar su participación deportiva. Los JJ.OO. contribuirían a “inspirar a una generación”.

Existía un énfasis especial en los aspectos no deportivos más que en el propio evento. De hecho, la transformación urbanística de la zona este de Londres era una parte central del legado. El Proyecto de Candidatura de Londres 2012 afirmaba que “los Juegos de Londres 2012 serían el más potente catalizador nunca imaginado para la transformación de una de las zonas más deprimidas de la ciudad. El evento serviría para acelerar la mayor transformación nunca vista en las ciudades durante más de un siglo. Cientos de miles de personas se verían afectados por la creación de nuevos empleos y nuevas viviendas sostenibles, nuevas instalaciones deportivas y otras infraestructuras; todo ello en uno de los mayores parques urbanos creados en Europa en 200 años. Este será el verdadero y sostenible legado a largo plazo”.

En lo que respecta a las infraestructuras, Londres apostó por redimensionar su Estadio Olímpico que pasó de los 80.000 asientos durante los Juegos a 25.000, pero lo ha mantenido como instalación atlética. Su posible uso por parte de un equipo de fútbol se descartó debido a la impopularidad de los estadios con pista de atletismo y a que deseaban que también sirviera de pruebas atléticas.

En el caso de la Copa del Mundo de la FIFA 2014 en Brasil, el dinero invertido en su organización, superó lo invertido en las Copas del Mundo de Alemania y Sudáfrica juntas. Un ejemplo es el estadio de Manaos, una infraestructura injustificable desde el punto de vista del uso posterior de la misma, con una inversión de más de 600 millones de dólares, en una zona sin tradición futbolística y en la que no tendrá uso posterior alguno. Un estadio en una ciudad sin equipo de fútbol ni en primera, ni segunda división.

Continuando con el país sudamericano, actualmente la estimación más realista acerca de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016 habla de un nivel de inversión de 12.000 millones de dólares, que multiplica casi por 4 la última cifra presentada. Estos incrementos en la inversión y el gasto a realizar se están sumando el incumplimiento de partes esenciales del proyecto  en cuanto a sedes y, sobre todo, a los efectos positivos de la organización del evento en la ciudad y en el país. El último ejemplo es la deplorable situación de contaminación en la que se encuentra la bahía donde se deben celebrar las pruebas de vela y que se había puesto como uno de los mejores ejemplos a nivel internacional de regeneración medioambiental gracias a un evento deportivo.

Más que el hecho de que se superen las previsiones de inversión, que también, lo que de verdad debe preocupar a los propietarios de los eventos es que los compromisos asumidos por las candidaturas (y por las administraciones públicas que las apoyan) no se acaban cumpliendo.

Es necesario establecer mecanismos de control sobre la base de las promesas realizadas en la fase de candidatura y su cumplimiento posterior. En el caso de que éste no se produzca, los propietarios de eventos deberían tomar decisiones al respecto, ya que son los más interesados en que dichos efectos sean reales y, sobre todo, para el conjunto de la sociedad. Parece que el COI, en la Agenda 2020, va en esa dirección, aunque llega tarde en el caso de Río. Asimismo, el COI ha desarrollado el OGI (Estudio del Impacto de los Juegos Olímpicos) en el que se incluyen 120 indicadores para evaluar el impacto económico, social y medioambiental en un período de 12 años. Los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 fueron los primeros Juegos Olímpicos de verano en donde se implantó el OGI.

Lo que parece claro es que el paso del tiempo permite comprobar como todas esas buenas palabras del legado olímpico se vuelven vacías o como esas costosísimas instalaciones deportivas que aparecen repletas de gente en la inauguración pasan a estar abandonadas.

¿Puede existir mayor derroche que gastarse millones y millones en unos mastodónticos monumentos de hormigón para usarlos solo un mes? La única manera de que eventos de grandes dimensiones puedan seguir celebrándose es gastando en ellos únicamente el dinero que generen, incluyendo cualquier gasto necesario en instalaciones deportivas. Con ello se lograría que si las instalaciones vuelven a usarse y si siguen siendo utilizadas, lo hagan una vez amortizadas, constituyendo de esta manera el verdadero legado olímpico.

Referencias:

http://javier-sobrino.com/2015/03/06/del-dicho-al-hecho-el-legado-de-los-eventos-deportivos/

http://javier-sobrino.com/2014/07/22/el-no-uso-de-las-infraestructuras-deportivas-despues-de-los-eventos/

http://elpais.com/elpais/2014/07/07/icon/1404734896_747988.html

http://es.euronews.com/2014/08/12/el-abandonado-legado-de-atenas-2004-diez-anos-despues/

http://eurosybalones.blogspot.com.es/2012/12/imagenes-del-fracaso-del-legado-olimpico.html

http://eurosybalones.blogspot.com.es/2008/10/qu-hacer-con-un-estadio-olmpico-sin.html

http://eurosybalones.blogspot.com.es/2008/08/auge-y-cada-del-negocio-olmpico.html

http://www.abc.es/deportes/20140811/abci-deudas-jjoo-atenas-2004-201408111210.html

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Autor: MBA Deporte

MBA impartido en la Facultad de Ciencias Empresariales y Turismo del Campus de Ourense. Único programa oficial de posgrado sobre esta temática en Galicia y uno de los pocos en España. Incluído en el Top20 del Ranking Mundial de Masters en Sport Management elaborado por Sport Business International.

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